Los lineamientos para la gestión y el manejo de cadáveres y restos humanos en situaciones de emergencia y desastres fue aprobado por parte de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), a través de la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres. La disposición fue oficializada mediante una resolución publicada este domingo en el diario oficial El Peruano.
La norma fue elaborada a partir de una propuesta presentada y sustentada por el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI). Además, establece un marco técnico de cumplimiento obligatorio para las entidades públicas de los niveles nacional, regional y local, con el objetivo de organizar la respuesta ante catástrofes en todo el territorio peruano.
Con esta medida, el Ejecutivo busca garantizar que la recuperación, identificación y disposición final de las víctimas mortales se realicen bajo criterios técnicos, sanitarios y de bioseguridad, respetando la dignidad humana.
CUATRO FASES PARA EL MANEJO DE CADÁVERES
El primer lineamiento comprende la planificación y coordinación entre instituciones, así como la previsión de recursos, las rutas de evacuación y la identificación anticipada de terrenos destinados al acopio de restos humanos.
La segunda fase incluye las labores de búsqueda, localización, codificación única, embolsado y traslado seguro de los restos, preservando la cadena de custodia. La tercera contempla la identificación forense mediante peritajes científicos y validación biométrica, mientras que la cuarta establece la entrega de los cuerpos identificados a sus familiares o la inhumación registrada de aquellos que no hayan sido reclamados o identificados.
INDECI, POLICÍA Y MINISTERIO PÚBLICO TENDRÁN FUNCIONES ESPECÍFICAS
La aplicación de los lineamientos requerirá la coordinación del Ministerio Público, las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional del Perú, el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios, el Ministerio de Salud, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), además de los gobiernos regionales y locales.
Por otro lado, los gobiernos regionales y locales serán responsables de identificar y habilitar los denominados “Puntos Negros”, espacios destinados al acopio inicial y procesamiento de cuerpos.


