El excanciller Javier González-Olaechea afirmó que, luego de la captura de Nicolás Maduro, Venezuela atraviesa una etapa de “gobernación híbrida”, en la que sectores aliados al chavismo aún conservan cuotas de poder dentro del aparato estatal. En entrevista con Panorama, señaló que este escenario genera una transición incierta, marcada por tensiones políticas y una profunda crisis económica y social.
González-Olaechea sostuvo que la injerencia de Estados Unidos en el país caribeño será cada vez más determinante en las próximas semanas. Según explicó, Washington buscará incidir directamente en el proceso de reorganización política, lo que podría redefinir el equilibrio de fuerzas internas y acelerar decisiones clave sobre el futuro institucional de Venezuela.
En ese contexto, el exministro reiteró que Nicolás Maduro “era un presidente ilegítimo a todas luces”, al no ser reconocido por la mayoría de países de la región, Europa y otras naciones del mundo. A su juicio, esa falta de legitimidad internacional debilitó de manera sostenida al régimen y dejó expuesta a la cúpula chavista tras la caída del mandatario.
CÚPULA CHAVISTA EN VENEZUELA
Finalmente, González-Olaechea aseguró que el núcleo duro del chavismo estaría conformado por entre 70 y 80 personas, muchas de las cuales —según indicó— ya estarían negociando “colaboraciones eficaces” con Estados Unidos. Estas gestiones buscarían evitar capturas, el congelamiento de cuentas bancarias y eventuales procesos penales que también podrían alcanzar a sus familiares, en medio del reacomodo del poder tras la salida de Maduro.


