El Ministerio de Salud (Minsa) activó una compra urgente de 47 mil unidades de insulina NPH para asegurar el tratamiento de pacientes con diabetes en Perú, luego de que diversas organizaciones denunciaran un desabastecimiento de insulina en hospitales y farmacias del país.
Medidas urgentes para garantizar insulina en el país
A través de un comunicado oficial, el Minsa informó que la adquisición busca evitar cualquier interrupción en el tratamiento de miles de pacientes que dependen de este medicamento esencial para controlar la diabetes. La entidad explicó que la medida responde al impacto generado por la suspensión de algunos proveedores de insulina que abastecían al sistema de salud.
Como parte de la estrategia, el sector salud inició gestiones regulatorias excepcionales bajo la Ley Nº 29459, con el objetivo de permitir el ingreso de nuevos lotes de insulina al país y mantener relaciones de compra con laboratorios internacionales. Estas acciones buscan reforzar el abastecimiento mientras se restablece la cadena regular de suministro.
Prioridad para pacientes con diabetes tipo 1
El Gobierno también anunció que se realizará una compra corporativa centralizada a través del Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares), en coordinación con EsSalud, para mejorar la planificación de la demanda nacional de insulina y fortalecer el abastecimiento de medicamentos durante el 2026.
Asimismo, el Minsa precisó que se dará atención prioritaria a los pacientes con diabetes mellitus tipo 1, por lo que iniciará una compra de emergencia de insulinas análogas, articulada con Cenares y EsSalud. Esta medida se basará en el registro de pacientes afiliados al Seguro Integral de Salud (SIS) que requieren tratamiento continuo.
La decisión del sector salud se produce tras la alerta emitida por la ONG “Lucas, una misión de vida”, la Asociación de Diabéticos Juveniles del Perú (ADJ) y la Sociedad Peruana de Endocrinología, organizaciones que denunciaron un desabastecimiento nacional de insulina que afectaría a aproximadamente 20 000 peruanos, entre ellos niños y adolescentes que dependen diariamente de este medicamento para vivir.



