Un incendio en el hogar puede desatarse en cuestión de minutos y poner en riesgo la vida de toda la familia. Las emergencias por cortocircuitos, fugas de gas o velas encendidas son frecuentes. Por ello, es fundamental mantener la calma y actuar con rapidez. Saber qué hacer puede evitar consecuencias fatales.
Si el fuego es pequeño y controlable, utiliza un extintor y apunta a la base de las llamas. En caso contrario, evacúa de inmediato junto a todos los ocupantes de la vivienda. No intentes recoger objetos personales ni regreses por mascotas si el humo es denso. Cierra puertas al salir para evitar que el fuego se propague con mayor rapidez.
NÚMEROS DE EMERGENCIA Y PREVENCIÓN
A nivel nacional, puedes comunicarte gratuitamente con los Bomberos marcando el 116 desde cualquier teléfono. También es recomendable alertar a la Policía (105) o al SAMU (106) si hay personas heridas. Brinda la dirección exacta y referencias claras para facilitar la llegada de ayuda. Nunca asumas que alguien más ya realizó la llamada.
Como medida preventiva, revisa periódicamente las instalaciones eléctricas y evita sobrecargar los enchufes. Mantén fósforos y encendedores fuera del alcance de los niños. Instalar detectores de humo y contar con un extintor operativo puede marcar la diferencia. La prevención y la información son las mejores herramientas para proteger tu hogar en la capital.



