Continúa la polémica por las reuniones entre el presidente, José Jerí, y el empresario chino Zhihuan Yang, con quien se habría encontrado en al menos dos oportunidades, siendo la más reciente en un local comercial ubicado en la calle Capón, en el Cercado de Lima, de propiedad del empresario asiático.
Dicha reunión se realizó en un establecimiento que había sido clausurado horas antes, el pasado 6 de enero, por la Municipalidad Metropolitana de Lima. El local, dedicado a la venta de productos chinos, generó controversia en el ámbito político tras conocerse la visita de Jerí pese a la sanción administrativa vigente.
La gerente de Fiscalización de la Municipalidad de Lima negó cualquier tipo de injerencia externa y explicó las razones de la clausura temporal. Según precisó, el negocio contaba con autorización solo para la venta al por menor, pero durante la inspección se detectó la comercialización de productos al por mayor, lo que motivó la sanción.
De acuerdo con el acta de fiscalización, la clausura se produjo aproximadamente seis horas antes de la visita de José Jerí. Sin embargo, una hora después de la llegada del parlamentario, el empresario chino presentó la subsanación de las observaciones a través de la mesa de partes digital de la Municipalidad de Lima, lo que permitió el levantamiento de la clausura la mañana del 7 de enero.
DUDAS SOBRE INGRESO A LOCAL CLAUSURADO
La visita de José Jerí al establecimiento de Zhihuan Yang fue justificada por el Poder Ejecutivo, señalando que el parlamentario acudió únicamente para realizar compras, específicamente caramelos. No obstante, surge una pregunta clave: ¿cómo pudo ingresar y realizar compras en un local que se encontraba oficialmente clausurado?


