El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó este jueves 29 de octubre como una “desgracia” las elecciones presidenciales de Brasil, en las que Luiz Inácio Lula da Silva consiguió la reelección tras derrotar al candidato conservador Flávio Bolsonaro. Las declaraciones del mandatario estadounidense se produjeron un día después de que su aliado político llegara a territorio norteamericano tras perder la segunda vuelta electoral.
“Seguí las elecciones. No tomé partido, pero vi lo que pasaba en Brasil, fue una desgracia”, declaró Trump ante periodistas antes de partir hacia un acto de campaña. Al ser consultado sobre quién consideraba el legítimo ganador de los comicios, evitó dar una respuesta directa y sostuvo que las elecciones fueron “una gran vergüenza para el pueblo de Brasil”, sin precisar las irregularidades que motivaban sus cuestionamientos.
Trump advierte caída de los mercados
El mandatario estadounidense también vinculó sus críticas con el comportamiento de los mercados financieros brasileños. “Solo hay que ver los mercados, se fueron al piso”, afirmó, aunque no presentó cifras que respaldaran su declaración. Asimismo, aseguró que Lula da Silva le había solicitado no intervenir en el proceso electoral y reiteró que se mantuvo al margen de la contienda presidencial.
Pese a los cuestionamientos de Trump, el Tribunal Superior Electoral de Brasil confirmó la reelección de Lula da Silva con el 51,79 % de los votos válidos, frente al 48,21 % obtenido por Flávio Bolsonaro. El actual presidente brasileño logró remontar los resultados de la primera vuelta y consiguió imponerse por una diferencia superior a los cuatro millones de votos, en una de las disputas electorales más reñidas del país.
Flávio Bolsonaro promete liderar la oposición desde el extranjero
En medio de la controversia política, Flávio Bolsonaro abandonó Brasil junto con su familia y llegó el miércoles 28 de octubre a Miami, pese a las restricciones judiciales relacionadas con investigaciones por presunto lavado de dinero y fraude financiero. Tras su llegada, el excandidato conservador se presentó mediante un comunicado como “el líder de Brasil” y anunció que organizará desde Estados Unidos la oposición al gobierno de Lula da Silva, mientras persisten las tensiones políticas por los resultados de las elecciones presidenciales de 2026.


