Según primeras informaciones, 40 muertos (entre hombres, mujeres y niños) y 70 heridos dejó un ataque a balazos en un campamento de desplazados de la localidad de Kenscoff, cerca de la capital de Haití. La masacre fue ejecutada por pandilleros.
La masacre se produjo la noche del último domingo en una iglesia; decenas de refugiados de la violencia asistían a la ceremonia. “Los delincuentes ingresaron disparando y también secuestraron niños”, dijo Massillon Jean, alcalde de Kenscoff.
COLABORANDO CON LA POLICÍA
Trascendió que el ataque se debe a que varios refugiados, que habrían integrado pandillas, estarían colaborando con la policía e identificando a los líderes. Esto habría desatado la furia de los vándalos, quienes dispararon indiscriminadamente.
El gobierno anunció el envío inmediato de refuerzos para restablecer la seguridad en Kenscoff, situada en las alturas del área suburbana de Puerto Príncipe. Cerca de 1.5 millones de haitianos son desplazados internos por la violencia.


