Una intensa tormenta invernal de gran magnitud golpea amplias zonas del centro y sur de Estados Unidos, dejando hasta el momento al menos 11 personas fallecidas, severas interrupciones del servicio eléctrico y una fuerte paralización del transporte aéreo y terrestre. El fenómeno, impulsado por una masa de aire ártico, ha generado nevadas, lluvias heladas y temperaturas extremas que mantienen en alerta a las autoridades federales y estatales.
El evento climático ha llevado a la declaratoria de emergencia en Washington y en alrededor de 20 estados, ante el riesgo prolongado que representan el hielo acumulado y las bajas temperaturas. El Servicio Nacional de Meteorología advirtió que las condiciones peligrosas podrían extenderse durante varios días más, especialmente por el recongelamiento constante de carreteras y veredas, lo que incrementa el riesgo de accidentes.
Tormenta invernal provoca crisis energética y colapso del transporte
Las consecuencias más severas se registran en el suministro eléctrico, con cerca de 900.000 viviendas sin energía, principalmente en el sur del país. Tennessee encabeza la lista de estados afectados, seguido por Misisipi y Luisiana, donde el hielo dañó redes eléctricas y complicó las labores de reparación. Las autoridades sanitarias confirmaron fallecimientos vinculados a hipotermia, mientras que en Texas se reportaron muertes asociadas a accidentes durante actividades recreativas en la nieve.
En paralelo, el sistema de transporte enfrenta un impacto histórico. El Departamento de Transporte de Estados Unidos informó que el domingo se convirtió en la jornada con más cancelaciones de vuelos desde la pandemia, superando las 11.000 anulaciones, además de miles de retrasos. A ello se suman cierres parciales de carreteras en al menos 17 estados para facilitar el trabajo de limpieza, así como restricciones al transporte comercial y reducción de límites de velocidad debido a las condiciones extremas.


