La captura de Nicolás Maduro tras un ataque militar de Estados Unidos en Caracas marca un punto de quiebre en la historia reciente de Venezuela y abre un escenario político sin precedentes en la región. Así lo sostuvo el internacionalista Anthony Medina, docente de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, durante una entrevista en 24 Horas.
Medina calificó la operación como “una acción quirúrgica” y remarcó la ausencia total de resistencia armada. “No despegó ningún avión Sukhoi, no hubo ninguna resistencia armada”, señaló, pese a que la doctrina militar venezolana contemplaba escenarios de guerrilla ante una eventual invasión extranjera.
En ese contexto, el especialista afirmó que la captura del líder chavista solo fue posible por una ruptura interna. “Esto da la impresión de que ha habido cierta cooperación interna; la palabra correcta sería traición, de parte de altos mandos militares que han decidido entregar a Maduro y a su esposa”, sostuvo.
Según explicó, el quiebre se produjo luego de que la permanencia del mandatario se volviera inviable. “Maduro ha estado dispuesto a ceder todo lo que podía para mantenerse en el cargo, pero su presencia se ha vuelto insostenible y sus propios altos mandos le han dado la espalda”, afirmó.
No obstante, Medina advirtió que la caída del presidente no implica automáticamente el fin del régimen chavista. Recordó que figuras como Vladimir Padrino López y Diosdado Cabello aún concentran poder real, lo que dificulta un proceso de transición. “Esto abre un espacio que podría terminar en elecciones, pero primero se necesita un acuerdo entre facciones enfrentadas y que la oposición venezolana acepte los términos de una negociación”, indicó.
El internacionalista alertó además sobre el riesgo de un escenario prolongado de inestabilidad si no se levantan las sanciones económicas. “Estados Unidos no puede seguir capturando barcos petroleros; se tiene que garantizar la libertad de comercio y permitir que los venezolanos accedan a los fondos de la venta de su propio petróleo”, remarcó.
En caso contrario, advirtió un panorama similar al de otros países intervenidos militarmente. “Si lo único que se ha negociado es la impunidad de los militares, lo que se viene es un ciclo de inestabilidad que nos recordaría a Libia o Irak después de sus intervenciones”, afirmó.
Medina subrayó que la intervención estadounidense rompe con el orden internacional conocido. “En 250 años de historia, Estados Unidos nunca ha intervenido de esta forma en Sudamérica. Esto es completamente nuevo”, señaló, al precisar que Maduro y su esposa serían juzgados en Nueva York bajo leyes estadounidenses y no en un tribunal internacional.
CONSECUENCIAS PARA LOS OTROS PAÍSES DE SUDAMÉRICA
Finalmente, advirtió que este nuevo escenario tendrá efectos directos en América Latina y en países como el Perú. “Estados Unidos ha dejado claro que quiere concentrarse en el hemisferio americano y reducir la presencia de China en la región”, explicó, lo que —dijo— condicionará la política exterior de los próximos gobiernos.
En ese marco, hizo un llamado directo al Estado peruano. “Hoy más que nunca tenemos que dejar claro que el puerto de Chancay es de carácter comercial y nunca será utilizado con fines militares. No podemos permitir que guerras ajenas lleguen a nuestro país”, concluyó.


