Dos suboficiales de la Policía Nacional que realizaban labores encubiertas de inteligencia en una de las zonas más afectadas por la minería ilegal y otros delitos en La Pampa, Madre de Dios, fueron atacados por un grupo de aproximadamente 15 sujetos armados en el interior de un bar ubicado en el kilómetro 115 de la carretera Interoceánica.
Según información oficial, los efectivos se encontraban infiltrados y utilizaban identidades ficticias para investigar a organizaciones criminales vinculadas a actividades como minería ilegal, trata de personas y explotación sexual. Los delincuentes habrían detectado su presencia y los interceptaron, cercándolos y empleando fusiles durante el ataque.
Los policías lograron repeler la agresión y escapar hacia la espesura de la selva. Sin embargo, permanecieron alrededor de 18 horas sin poder comunicarse con sus compañeros, generando preocupación entre los equipos de búsqueda.
POLICÍAS FUERON HALLADOS CON VIDA
Durante las labores de búsqueda, otros grupos policiales continuaron con las operaciones en la zona y localizaron dos cuerpos en una vivienda utilizada como casa de seguridad, previamente intervenida por las autoridades.
Posteriormente se confirmó que los dos suboficiales habían logrado sobrevivir al ataque y presentaban lesiones. Ambos recibieron atención médica y actualmente se encuentran en proceso de recuperación.
INVESTIGAN A ORGANIZACIONES CRIMINALES
Por otro lado, los efectivos policiales allanaron un inmueble y detuvieron a tres presuntos integrantes de una organización criminal. Entre los fallecidos fue identificado preliminarmente Marco Antonio García Valdivieso, de 25 años, quien habría integrado la organización liderada por alias “Chili” y contaría con preparación militar.
En La Pampa operarían dos organizaciones criminales enfrentadas, vinculadas a alias “Brian” y alias “Chili”. De acuerdo con información policial, desde enero la Dirección de Medio Ambiente ha ejecutado operaciones contra organizaciones criminales dedicadas a actividades ilícitas en Madre de Dios, generándoles pérdidas estimadas en S/ 1.610 millones.


