Tras intentar escapar de un grupo de delincuentes, un repartidor de delivery de 27 años, de nacionalidad venezolana, fue asesinado en la cuadra 15 del distrito de Breña.
Las imágenes de una cámara de seguridad registraron el momento en que la víctima intentaba huir de sus agresores y cayó repentinamente al pavimento tras recibir un impacto de bala a la altura de la cabeza.
Según testigos de la zona, el joven habría sido interceptado por cuatro sujetos que se desplazaban en motocicletas. Ante el intento de fuga de la víctima, los delincuentes iniciaron una persecución que culminó con el fatal desenlace.
INTENTARON AUXILIARLO
Un grupo de vecinos y transeúntes que presenció el ataque intentó auxiliar al joven tras verlo tendido sobre la vía pública. Sin embargo, pese a los esfuerzos por brindarle ayuda, la víctima falleció pocos segundos después de recibir el impacto de bala.
Por otro lado, la Policía Nacional ya cuenta con las imágenes registradas por las cámaras de seguridad de la zona, material que será clave para continuar con las investigaciones, esclarecer las circunstancias del crimen y dar con el paradero de los cuatro sujetos.
HOMBRE MUERE INCRUSTRADO EN REJAS
Un hombre de 40 años murió tras quedar incrustado en las rejas de seguridad de un inmueble ubicado en la cuadra 17 de la avenida Chimú, en San Juan de Lurigancho. El hecho causó conmoción entre los vecinos, quienes al escuchar gritos salieron de sus viviendas y encontraron a la víctima atrapada en la estructura metálica.
Según las primeras investigaciones, el hombre, que padecía problemas psiquiátricos, habría caído desde uno de los pisos superiores del edificio. Aunque los bomberos acudieron al lugar tras la alerta de los residentes, solo pudieron recuperar el cuerpo. La Policía revisará las cámaras de seguridad para determinar cómo ocurrieron los hechos.
EXTORSIONES EN SURCO
La extorsión continúa expandiéndose en Lima y ahora afecta a conductores de transporte informal en el distrito de Surco. Los trabajadores denuncian que son obligados a pagar cupos a organizaciones criminales para poder operar con normalidad, mientras reciben amenazas constantes en caso de incumplimiento.
Según los afectados, al menos dos bandas delictivas se disputan el control de la zona y exigen obediencia a los transportistas, quienes temen represalias de ambos grupos. Ante esta situación, algunos conductores han optado por dejar de trabajar, mientras otros continúan laborando pese al riesgo, exigiendo una mayor respuesta de las autoridades frente al avance de la extorsión.

