Un equipo de Buenos Días Perú llegó a la Costa Verde y corroboró el preocupante estado de esta importante vía costera, una de las más transitadas de Lima. La tapa de un poste se puede retirar fácilmente, se encuentra oxidada y con los cables expuestos.
Mientras que los muros están a punto de colapsar, tramos enteros de calzada se han desprendido y estructuras se caen a pedazos, por lo que vecinos y usuarios de la vía expresaron su preocupación. "Veo que las autoridades no hacen nada o están esperando que empiece a caerse todo o que haya un accidente", señaló un entrevistado.
Para el experto urbanista José Carlos Soldevilla, "la propia estructura y el mobiliario urbano o está en mal estado o está mal conceptualizado". El especialista advirtió que la corrosión a partir del óxido genera estructuras no solo inseguras sino riesgosas. Además, la Costa Verde prioriza el tránsito vehicular y mantiene limitado el acceso peatonal, convirtiéndola en un espacio inaccesible para quienes no tienen vehículo particular.
Vulnerabilidad sísmica
El deterioro de la infraestructura es apenas un síntoma de un problema mayor. A lo largo de los acantilados persisten zonas con protección insuficiente frente a desprendimientos, una vulnerabilidad que cobra mayor importancia ante la posibilidad de un sismo de gran magnitud.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) advierte que el litoral central acumula energía sísmica y podría registrar un terremoto de gran magnitud en cualquier momento. Soldevilla señaló que el problema es doble "tanto lo que sucede en la parte alta, como a los riesgos en los que enfrentamos si accedemos a ella en la parte baja".
Medidas urgentes
Por ello, el especialista explicó que la densificación en la parte alta de los acantilados, muchas veces sin condiciones necesarias para hacer frente a un sismo, se suma al terreno no suficientemente compactado de la Costa Verde.
"Las primeras obras serían la protección del talud definitivamente, porque cuando tengamos un sismo van a haber problemas allí", puntualizó Soldevilla, quien también recomendó una revisión integral de las edificaciones en la parte alta del talud.


