Un nuevo golpe contra el crimen organizado permitió a la Policía Nacional del Perú desarticular una peligrosa red dedicada a la extorsión y amenazas contra empresarios del transporte y comerciantes del norte de Lima, evidenciando el incremento de la violencia criminal en el país.
Seguimiento del dinero permitió identificar a la banda
El coronel PNP Jorge Carpio, jefe de la División de Investigación de Secuestros y Extorsiones (Divise), informó que el operativo policial se inició el pasado 9 de febrero con la detención de una mujer que integraba la organización criminal y que facilitaba su cuenta bancaria para recibir los depósitos provenientes de las extorsiones. Posteriormente, el dinero era transferido a una persona identificada como Gianni, quien lo enviaba hacia los penales de Cochamarca y Cañete.
Según la investigación policial, en dichos centros penitenciarios se encuentran recluidos integrantes de la organización criminal ‘Los michis’, considerada la estructura matriz de la banda ‘Los malditos del Norte’, que operaba principalmente en el distrito de Puente Piedra extorsionando a empresarios y transportistas mediante amenazas constantes.
Revelan planes de extrema violencia
Gracias a la trazabilidad del dinero, los agentes lograron identificar y capturar al resto de integrantes, entre ellos un ciudadano de nacionalidad paraguaya. Durante el operativo se incautaron armas de fuego, municiones, teléfonos celulares, tarjetas SIM y una motocicleta utilizada presuntamente para actividades delictivas.
Lo más alarmante, según detalló la Policía, fue el hallazgo de extractos de mensajes que evidencian la planificación de un secuestro en el que pretendían colocar un artefacto explosivo en el cuello de la víctima para grabar el hecho y difundirlo con el fin de presionar pagos extorsivos. De acuerdo con el coronel Carpio, estas organizaciones criminales han elevado su nivel de violencia, pasando de la extorsión a secuestros y asesinatos para intimidar a transportistas y obligarlos a cumplir con sus exigencias económicas.

