Un nuevo atentado contra comerciantes volvió a encender las alarmas en el emporio comercial de Las Malvinas, luego de que presuntos extorsionadores detonaran un explosivo en la galería El Progreso 1, ubicada en la cuadra 5 de la avenida Argentina. El ataque, ocurrido durante la noche, afectó al menos dos locales cercanos a la entrada principal y se convirtió en el segundo hecho violento reportado en lo que va del año en esta zona comercial.
Explosión genera pánico y daños en locales del centro comercial
Según relató Isabel Mejía, administradora de la Junta de Propietarios, los trabajadores aún se encontraban laborando cuando escucharon una fuerte detonación que los obligó a actuar de inmediato para apagar las llamas con extintores hasta la llegada de los bomberos. La representante señaló que el sonido fue similar al de un objeto que estalla, lo que generó momentos de tensión entre comerciantes que temían por su seguridad.
La administradora aseguró que desde hace más de un año diversos vendedores vienen recibiendo amenazas y exigencias económicas por parte de presuntas bandas criminales, con montos que superarían los cinco mil y hasta quince mil soles. Estas presiones estarían dirigidas principalmente a negocios dedicados a la venta de maquinaria, quienes denuncian sentirse abandonados frente al avance de la extorsión en la zona.
Comerciantes reclaman mayor seguridad
Los trabajadores recordaron que este no sería el primer episodio violento, ya que a inicios de año la galería también fue atacada con disparos contra su fachada, hecho que motivó denuncias formales ante las autoridades. Sin embargo, aseguran que la respuesta ha sido insuficiente y que la presencia policial en los alrededores sigue siendo limitada, incluso tras la desaparición de un módulo municipal cercano que había sido instalado como medida preventiva.
Ante la creciente preocupación por la inseguridad ciudadana en Las Malvinas, los comerciantes solicitaron la implementación de estrategias coordinadas entre autoridades locales y fuerzas del orden, así como la instalación de medidas permanentes que permitan garantizar la tranquilidad de quienes trabajan diariamente en uno de los principales centros comerciales del Cercado de Lima.
