El Gobierno cerró filas en defensa de Nicanor Boluarte, hermano de la presidenta Dina Boluarte, cuya vivienda fue allanada durante el denominado operativo Ícaro, ejecutado por el Ministerio Público y la Policía Nacional.
El premier Eduardo Arana tomó la palabra en representación del Consejo de Ministros y calificó la medida como un atentado contra la institucionalidad. Las declaraciones no quedaron solo en un pronunciamiento verbal. El gabinete difundió también un comunicado oficial a través de las redes de la Presidencia del Consejo de Ministros, en el que reiteró su respaldo a Nicanor Boluarte.
REACCIONES DESDE EL CONGRESO
Sin embargo, este gesto generó duras críticas en el Congreso. El legislador Carlos Anderson cuestionó el accionar del Ejecutivo: “Eso me parece una vergüenza, un uso perverso de los recursos del Estado. ¿Desde cuándo todo un gabinete se reúne para apoyar a un civil que tiene un problema con la justicia?”, afirmó.
En la misma línea, Jorge Montoya consideró que el respaldo debió ser individual y no en bloque: “No deberían haberlo hecho. Si bien han sido afectados directamente, pudo haber otra forma de dar respuesta, pero no de manera conjunta”, señaló.