En un contexto de crisis sanitaria tras el caso del suero mortal de Medifarma, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) enfrenta serias dificultades para cumplir con su labor fiscalizadora. Sonia Delgado, quien fue jefa de Digemid por solo 48 horas, revela detalles alarmantes sobre la falta de recursos y la presión política que afecta a esta institución clave para la salud pública en el país.
Según Delgado, Digemid no cuenta con los recursos necesarios para llevar a cabo las inspecciones a los laboratorios del país. Actualmente, la institución tiene menos de 10 inspectores para supervisar todas las plantas farmacéuticas del Perú, un número insuficiente para la magnitud de la tarea.
"El doble, el triple, sería lo ideal, pero no hay dinero", aseguró la exfuncionaria, quien también menciona las dificultades que enfrentan los inspectores para realizar su trabajo debido a la falta de movilidad. Además de la falta de personal, la exjefa de Digemid revela que la institución ni siquiera cuenta con almacenes adecuados para guardar los medicamentos que se recogen durante las inspecciones.
PRESIONES POLÍTICAS
Delgado también denuncia presiones políticas que habrían influido en su destitución, tras apenas dos días en el cargo, y pide la renuncia del ministro de Salud, César Vásquez. Según ella, proyectos de ley que buscaban flexibilizar el control sanitario durante su gestión fueron un factor clave para su salida. "La falta de autonomía de Digemid y la intervención política están afectando gravemente su funcionamiento", concluyó.