Los efectos del fenómeno El Niño no solo generarían daños materiales, sino que también podrían afectar la capacidad de pago de los ciudadanos con créditos y préstamos. El sistema financiero ya evalúa posibles consecuencias ante una eventual emergencia climática.
Agricultura, pesca y manufactura figuran entre las actividades que podrían enfrentar mayores dificultades, debido a que ya presentan impactos asociados a estos eventos climáticos. Las pequeñas y medianas empresas serían especialmente vulnerables ante este escenario.
Frente a un posible incremento de la morosidad, las entidades financieras podrían adoptar medidas preventivas, como aumentar sus reservas y provisiones. Estas acciones también deberían alcanzar a cajas municipales, cajas rurales y cooperativas de ahorro y crédito.
PRIORIZAR NECESIDADES BÁSICAS
En caso de una emergencia, especialistas recomiendan priorizar necesidades básicas como alimentación y salud. El pago de deudas podría pasar a un segundo plano, aunque recurrir a nuevos préstamos para afrontar la situación también implicaría asumir mayores gastos a futuro.

