Las fuertes lluvias en el norte y centro del Perú han provocado una serie de emergencias que mantienen en alerta a varias regiones. En Tumbes, la activación de quebradas dejó alrededor de 2 mil personas aisladas, mientras que en Cajamarca, Áncash y Ayacucho se registraron granizadas, huaicos y desbordes de ríos que afectaron viviendas, cultivos y carreteras.
Tumbes en emergencia por desborde de quebradas
La situación más crítica se vive en Tumbes, donde la activación de la quebrada Panales, producto de las intensas lluvias registradas en la cuenca alta de Ecuador, dejó a cerca de dos mil pobladores aislados en distintas localidades.
La emergencia se agravó luego de que una torre de alta tensión cayera hacia una quebrada, lo que dejó a la zona sin servicio de electricidad. Además, la activación de la quebrada Fernández, ubicada en el límite entre Piura y Tumbes, generó nuevas situaciones de riesgo.
En medio de la corriente, una persona quedó atrapada, pero logró ser rescatada gracias a la rápida intervención de un compañero que arriesgó su vida para ponerla a salvo.
Granizadas, huaicos y desbordes en otras regiones
Las lluvias también han causado severos daños en Cajamarca, donde una intensa granizada sorprendió a los pobladores del centro poblado de Llanupacha y el caserío Vista Alegre. Durante cerca de 20 minutos, el granizo cubrió techos, patios y campos de cultivo con hasta 20 centímetros de hielo, afectando además a animales de crianza y sembríos.
En Áncash, un huaico bloqueó la vía en el sector de Garachupampa, en la carretera que conecta con la zona de los Conchucos, dejando decenas de vehículos varados durante varias horas. Ante la falta de maquinaria pesada en las primeras horas de la emergencia, pasajeros y transportistas realizaron una colecta para contratar maquinaria de manera particular y liberar la carretera.
Mientras tanto, en el Vraem, una nueva lluvia registrada en el distrito de Ayna, en Ayacucho, provocó el desborde del río Sankihuato, que arrastró lodo y piedras hacia varios sectores. Equipos de rescate de la Policía Nacional, Fuerzas Armadas y comités de autodefensa vienen apoyando en las labores de limpieza y atención a las familias afectadas por el fenómeno climático.

