Unos 500 internos del penal Ancón 2 podrían ser trasladados a hangares militares debido a que, según el ministro de Justicia, Ernesto Álvarez Miranda, muchos cumplen condenas por delitos de baja peligrosidad, como la omisión a la asistencia familiar.
El titular del sector explicó que estos internos no deberían permanecer en un establecimiento de alta seguridad, por lo que planteó darles un tratamiento penitenciario diferenciado. Los espacios que queden disponibles podrían ser destinados a reos condenados por delitos violentos que actualmente se encuentran en penales con menores condiciones de seguridad.
Separación de jóvenes adultos
Álvarez también señaló la necesidad de separar a los jóvenes que ya alcanzaron la mayoría de edad y que permanecen en centros destinados inicialmente a menores. Según indicó, algunos presentan un alto nivel de peligrosidad y requieren establecimientos que garanticen tanto su seguridad como su posible rehabilitación mediante trabajo productivo.
El ministro sostuvo que las facultades delegadas permitirán agilizar los traslados y avanzar con el reordenamiento penitenciario. De acuerdo con las cifras mencionadas, más del 51 % de los internos de nueve establecimientos y del centro penitenciario mencionado ya son mayores de edad.


