La posibilidad de un sismo de gran magnitud mantiene en alerta a Lima, donde millones de personas viven en zonas con alta concentración de edificios. Expertos señalan que las construcciones deben cumplir las normas sismorresistentes.
Uno de los puntos de atención son las piscinas instaladas en las azoteas, debido al elevado peso del agua. Sin embargo, especialistas de la UNI precisan que los edificios autorizados deben contar con estructuras diseñadas para soportar estas cargas.
También preocupa la cercanía entre edificios altos, especialmente en distritos como Jesús María. Durante un fuerte movimiento horizontal, las construcciones podrían golpearse entre sí si no cuentan con una separación adecuada.
PANELES PUBLICITARIOS
Otro riesgo está relacionado con los enormes paneles publicitarios instalados en zonas urbanas. Estas estructuras deben considerar no solo su peso, sino también las fuerzas generadas por los sismos y los fuertes vientos.


