Este martes 6 de enero, el Ministerio Público, encabezado por el fiscal de la Nación interino, Tomás Aladino Gálvez, activó la desarticulación de cuatro equipos especiales, entre ellos el Equipo Especial Lava Jato, una decisión que marca un nuevo giro en las investigaciones emblemáticas del país.
Semanas atrás, el fiscal interino de la Nación ya había adelantado su intención de desactivar estos grupos de trabajo, al considerar que habían cumplido su ciclo, una postura que generó cuestionamientos dentro y fuera del sistema de justicia.
El fiscal José Domingo Pérez, integrante del Equipo Especial Lava Jato, rechazó la decisión adoptada por el fiscal de la Nación y cuestionó la forma en que se habría dirigido hacia su persona y hacia el fiscal Rafael Vela, señalando que no existe justificación para dichos calificativos.
“No es entendible que el más alto representante de los fiscales se dirija con esos términos a dos fiscales que forman parte de esta institución y que han realizado una labor cuyos resultados están plasmados, con investigaciones, estados de procesos, acusaciones en curso y juzgamientos”, declaró José Domingo Pérez al medio Epicentro.
INCERTIDUMBRE SOBRE EL FUTURO DE LOS FISCALES
Hasta el momento, el fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez, no ha precisado cuál será el destino de los fiscales que integraban los equipos especiales, los mismos que ahora quedan fuera de estas unidades tras la decisión adoptada por el Ministerio Público.


