Concentrados y atentos, más de 200 niños y adolescentes de la Asociación Scout del Perú salieron este 30 de agosto a las calles de Lima para sumarse a la Policía Nacional en una jornada especial de educación y fiscalización vial en homenaje a Santa Rosa de Lima. La actividad buscó reforzar el compromiso ciudadano en materia de seguridad vial y transmitir a la población el respeto por las normas de tránsito.
“Como parte de las actividades en honor a nuestra patrona, los scouts previamente han sido capacitados y hoy nos acompañan en distintos puntos de la ciudad, ayudando a replicar este conocimiento en sus colegios y familias”, explicó la coronel Rocío Mayhua, jefa de la División de Tránsito y Seguridad Vial. Uno de los grupos más concurridos se ubicó en el cruce de las avenidas Paseo de la República con Carnaval y Moreyra, en San Isidro.
Los menores recibieron instrucciones sobre cómo detener un vehículo, dar pase a los peatones y coordinar el flujo en intersecciones congestionadas. “Nos han dicho cómo parar un vehículo, cómo dar el pase, cómo hacer que los peatones crucen”, relató la scout Victoria Villegas, reflejando el entusiasmo de los participantes.
TRADICIÓN QUE CONTINÚA
Otro grupo de voluntarios realizó la misma labor en el Óvalo Grau, en el Cercado de Lima, manteniendo una tradición que se remonta a más de 60 años. Según Diana Mesones, jefa scout nacional, el objetivo es que los jóvenes asuman en el futuro de manera autónoma esta labor, tal como se hacía en décadas pasadas cada 30 de agosto, fecha en que los scouts se encargaban de dirigir el tránsito en Lima.