En medio de una gran consternación, este viernes fueron velados los restos de Dana, la menor de 11 años que perdió la vida tras el violento choque de una mototaxi contra una vivienda en la zona de Manchay, distrito de Pachacámac. Compañeros de aula, docentes y vecinos acompañaron a la familia en su despedida, en un emotivo velorio realizado en la quebrada de Retamal. Los niños, visiblemente afectados, llegaron con ramos de flores y corearon su nombre entre lágrimas y aplausos: “Dana presente”.
Durante la ceremonia, Jesús Hernández, docente de la menor, recordó a Dana como una niña líder y participativa. “Era una niña que sabía guiar a sus compañeros con cariño y responsabilidad”, señaló conmovido. Las imágenes del velorio, con la presencia de decenas de escolares y padres de familia, reflejan la magnitud del dolor causado por esta tragedia que enluta a toda la comunidad educativa.
En paralelo al dolor, se han iniciado las acciones legales correspondientes. Se ha identificado que la mototaxi siniestrada estaba registrada a nombre de Víctor Huanca, esposo de la mujer que conducía el vehículo al momento del accidente. El abogado Mario Arribas indicó que, además de la responsabilidad penal de la conductora, podría plantearse una demanda civil contra el propietario del vehículo, en busca de una reparación para la familia de la menor fallecida.
FAMILIA EXIGE JUSTICIA
Asimismo, se evalúa la posibilidad de denunciar a los efectivos de las comisarías de Manchay y Nueva Esperanza, por presunta omisión de auxilio. Según la defensa legal, hubo una demora injustificada en el traslado de los heridos. Sobre esto, el general PNP Máximo Ramírez, defensor de la Policía, reconoció que inspectoría deberá investigar si hubo falta de apoyo oportuno, señalando que “la vida de las niñas estaba en juego” y cualquier omisión deberá ser sancionada. Los restos de Dana ya descansan en el cementerio municipal de Pachacámac.