Tras confirmar que el cuerpo que encontraron en la playa Costanera, pertenecía a Kevin, un pequeño de 10 años que padecía de autismo, sus familiares expresaron su indignación y rechazo por la indiferencia de la que fue victima.
El hermano del pequeño Kevin, dijo que la historia pudo ser diferente si hubiera recibido la atención adecuada por parte de las autoridades policiales. Asimismo, aseguró que tomarán acciones legales contra la empresa de transportes que llevo a Kevin hasta el distrito de Magdalena, sin brindarle ningún tipo de ayuda.
Se supo que el pequeño subió a un bus de transporte publico. El chofer y la cobradora no le habrían ayudado a pesar de verlo solo. Otro testigo vio cuando el niño, maravillado por el mar, se saco su ropa e ingreso, pero el nunca mas salió. Ahora sus restos son velados en la vivienda de un familiar en el distrito de San Martín de Porres.