El terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia provocó la cancelación de vuelos y complicó el traslado hacia las zonas más afectadas por el fuerte movimiento telúrico.
Desde el aeropuerto El Dorado, en Bogotá, se informó que los vuelos hacia y desde Cali permanecían cancelados. El aeropuerto de esta ciudad quedó inhabilitado debido a los daños ocasionados por el sismo.
La emergencia también afectó los servicios básicos. En el departamento del Chocó, donde se registró el epicentro, el servicio eléctrico continuaba interrumpido, mientras que en otras ciudades el suministro de luz y agua se restablecía de manera progresiva.
Ante las restricciones aéreas y las dificultades en las carreteras por algunos derrumbes, los equipos de emergencia se desplazaron por vía terrestre y mediante helicópteros hacia las zonas afectadas para brindar asistencia y apoyar las labores de rescate.

