Una lluvia de explosiones estremeció Caracas alrededor de las 2:00 de la madrugada, generando pánico entre los habitantes que despertaron por las fuertes detonaciones y el sobrevuelo de aeronaves militares. El estruendo se registró en distintos puntos de la ciudad, mientras amplios sectores quedaron a oscuras y los ciudadanos intentaban resguardarse ante la incertidumbre.
Horas después se confirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había ordenado ataques contra objetivos militares estratégicos en Venezuela. Entre los puntos alcanzados figuran el aeropuerto de La Carlota, en Caracas, considerado clave para operaciones aéreas, así como Fuerte Tiuna, el mayor complejo militar de la capital.
La ofensiva también incluyó el puerto de La Guaira, una infraestructura estratégica para el país. Los ataques simultáneos provocaron escenas de caos en las calles: algunos ciudadanos permanecieron refugiados en sus viviendas, mientras otros huyeron en vehículos o a pie, intentando escapar de las zonas afectadas.
LLEVADOS A ESTADOS UNIDOS
Este operativo marcó el inicio de la extracción de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, en un contexto de creciente tensión entre Venezuela y Estados Unidos. El despliegue militar estadounidense en el Caribe y el deterioro de las relaciones diplomáticas habían elevado la expectativa de una acción de gran magnitud, que finalmente se concretó durante la madrugada.


