La economía boliviana atraviesa un momento crítico. El costo de la canasta básica familiar ha alcanzado niveles impagables para muchas familias, afectando gravemente el comercio y la capacidad adquisitiva de los ciudadanos.
En mercados como el de Santos Mamani en la ciudad de El Alto, los comerciantes reportan una drástica caída en las ventas. "El comercio ya no fluye como antes", afirma el dueño de un local. La crisis también golpea a los vendedores de carne. "No hay venta y ahora tampoco hay plata, la gente ya no tiene dinero", comentó un comerciante.
Los productos esenciales han experimentado aumentos alarmantes. Una ama de casa señala que el precio del arroz por saco pasó de 300 a 600 bolivianos, mientras que el aceite de cuatro litros, que antes costaba 60 bolivianos, ahora supera los 100.
MODELO ECONÓMICO INSOSTENIBLE
Expertos señalan que el actual colapso económico es consecuencia de un modelo basado en la exportación de gas y minerales, combinado con un alto gasto público en subsidios. La periodista boliviana Helga Velásquez explica que Bolivia vivió "en una burbuja de cristal" durante años, con precios de productos básicos subvencionados por el Estado.